Doctor en Alaska: La serie que nos demostró que el costumbrismo podía ser maravilloso



Hoy en nuestro ejercicio diario de nostalgia, os vamos a hablar de una serie de esas que llaman de culto. una gozada de los noventa que nos hacia trasnochar a muchos adolescentes de la época para poner la segunda cadena y ver las aventuras de Joel Fleischman, un doctor perdido en la pequeña localidad de Alaska, Cicely.

La serie que nos acompañó durante seis temporadas y 110 episodios nos contaba el amargo drama de un medico de Nueva York recién licenciado que tiene que abandonar la gran manzana para ejercer en un pequeño pueblo de Alaska, Al parecer este pueblo habría creado la beca que le pagó los estudios que tenía esta pequeña clausula adjunta. Así que en esencia toda la serie es un enorme choque cultural entre la personalidad de un chico de ciudad acostumbrado al ritmo y las oportunidades de la misma, y un pueblo donde la tranquilidad es básicamente la política local. Eso y que la gente que habita Cicely es muy rara... rara de cojones todo hay que decirlo.


La serie contaba con una pareja protagonista que era el eje de la misma, interpretada por Rob Morrow, que daba vida al doctor de la seriel, Joel Fleischman y Maggie O´Connell la piloto del pueblo, una chica independiente, muy guapa, feminista y como hemos dicho piloto de aviones. Y es que para que veamos la sensación de aislamiento de la ciudad, la avioneta de Maggie es básicamente un taxi con alas. La química entre ambos actores era de las que hacen saltar chispas en la pantalla, con una relación que nos recordaba mucho a otras series como Luz de Luna... si no paraban de pelear cuando estaba claro que ambos se gustaban. Pero sin embargo, esta relación no fue lo que convirtió a Doctor en Alaska en el clásico que es hoy en día.

De ello se encargaron los secundarios, cada uno con una historia, cada historia mas y mas alocada e increible y que hacían que nos sintiéramos deseosos de ver que mas nos iban a contar de la gente de Alaska. Empezando por el "cacique" de la ciudad, un ex astronauta llamado Maurice y que es el dueño de medio pueblo y artífice de que Joel sea el medico de la ciudad. Pasando por ese locutor de radio que tenía a medio mundo enamorado, Chris Stevens al que daba vida John Corbett , el filosofo y cura no oficial (titulo sacado en la revista rolling stone)  de la ciudad. Pasando por la recepcionista de la consulta que habla con monosílabos y silencios o incluso la propia Maggie que arrastra una maldicion de ex novios que mueren de las maneras mas extrañas:

- Harry que murió al comer una ensalada de patatas que estaba mala
- Bruce al que le cayó un rayo estando de pesca.
- Glen que se salió de la carretera entrando en una base de prueba de misiles
- Dave que murió congelado al dormirse en un glacial
- Y Rick que le cayó un satélite encima


Si esta simple historia no te enganchaba, es que no tenias alma, y como esta cientos de anécdotas de cazadores que no cazan sino que hacen fotos,  indios con chupa de cuero y mucho mas. Si creciste en los noventa y te enganchaste a esta serie, tuviste el deseo de visitar Cicely, pero tenemos que deciros que el pueblo no existe, que en realidad se llama Roslyn y que en realidad estaba en el estado de Washington.

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