Ulises 31 o vivir leyendas griegas en el espacio

Los que nacimos a mediados de los setenta tuvimos el placer de crecer con varios series de dibujos animados que marcarían nuestra vida. Además, las vimos sin tener referencias de su argumento ni podíamos compararlas con los animes más modernos. No es lo mismo haber visto Ulises 31 en el momento de su emisión a verla tiempo después, cuando estamos hartos de ver dibujos mucho más modernos y con una mejor factura.



No quiero desanimar a nadie pero la visualización de esta serie en la actualidad puede que produzca aburrimiento a los fans más jóvenes. Esto se debe a que era un producto destinado a la divulgación de la obra clásica de Homero y se trató de modernizar los planteamientos y personajes que formaban parte del original. Además, evidentemente, de una animación antigua que contrasta con las producciones actuales. No quiero decir que la obra homérica sea aburrida, ni mucho menos, sino que las tramas y el desarrollo de los personajes pertenecen a otra década.

Personalmente, yo crecí con Comando G, Mazinger Z y Ulises 31. Las dos primeras tuvieron el acierto de mantener la estética nipona y su éxito se cimento por la diferenciación que suponía dicha estética. En cambio, Ulises 31 sufrió un proceso diferente: un proceso de occidentalización de los personajes y planteamientos.



Muchos lectores se sorprenderán al conocer que la versión europea que todos vimos no es la original. Efectivamente en 1980, Telecom Animation, TMS Entertaiment y DiC Entertaiment, realizaron un piloto de Ulises 31. El argumento es idéntico a la serie pero los personajes no estaban diseñados de igual manera, estaban diseñados al estilo nipón. Este episodio fue comercializado en nuestro amado formato VHS en Japón. 

Para la distribución de la serie en Europa, se buscó un cambio en los personajes y se convirtieron en rostros occidentales que buscaban la idea de un diseño inspirado en la mitología griega y con ciertas referencias a la moda imperante en Europa durante la década de los 80.

Así, Ulises aparecería con una larga melena y barba al estilo Bee Gees y su hijo Telémaco aparecería con una diadema que imitaba las cintas de pelo que se pusieron de moda a principios de los ochenta.

Si recordáis las series japonesas que adaptaban clásicos de la literatura habían sido un éxito, todos recordamos las adaptaciones de "Marco" o "Heidi" y se buscaba repetir el éxito con la adaptación del clásico homérico. Para ello se modernizaron los conceptos establecidos en la Odisea y se edulcoraron algunos de los pasajes más siniestros. 



De esta manera, los miembros de la nave de Ulises no murieron en el naufragio sino que fueron puestos en animación suspendida, el Olimpo estaba poblado por seres extraterrestres todopoderosos que se comportaban como los dioses griegos, los diseños de las naves enemigas tenían forma de tridente que recordaban al dios Poseidón, etc...

La historia comienza tras la batalla de Troya cuando Ulises le regala a su hijo Telémaco su regalo de cumpleaños, un robot llamado Nono. Ulises necesita llegar rápidamente a Itaca porque su mujer está siendo acosada por muchos pretendientes y los conflictos establecidos entre ellos ponen en peligro la paz en el universo.

De esta manera, Ulises parte en su nave, el Odisseus, con un diseño similar a la nave interestelar de "2001, odisea en el espacio",  hacia Itaca. Cuando la nave se encuentra realizando este viaje, el computador detecta un planeta que no está registrado en las cartas de navegación y Ulises decide investigarlo. Al acercarse al planeta son atacados por unas esferas de energía que raptan a Telémaco. Éste despierta en una celda junto a dos alienígenas desconocidos: los zotrianos Thais y Numaios. Ellos le explican que son prisioneros de los adoradores del Cíclope, una secta que se dedica a sacrificar niños de cualquier raza para ofrecérsela al Cíclope, una criatura robótica que imita al mítico Cíclope de la mitología griega. Thais y Numaios utilizando sus poderes psíquicos avisan telepáticamente a Ulises. Nuestro héroe llega al planeta y destruye al cíclope, pero el líder de la secta implora venganza a Poseidón y éste reclama venganza a Zeus. Éste impone el siguiente castigo a Ulises, deberá vagar por la zona del espacio conocida como el Olimpo hasta llegar al reino de Hades y sólo cuando llegué allí podrá regresar a la Tierra.



No contento con ese castigo, Zeus pone a toda la tripulación en hibernación, librándose solamente los niños y el personal robótico. A partir de ese momento, Ulises deberá enfrentarse a las más diversas aventuras que nos harán recordar diversas escenas de la mitología griega. Sobrevivirá al ciego Heratos, al mortal cofre de los vientos de Eolo, vivirá la aventura de Sísifo que es obligado a destruir la basura que continuamente se recicla, combatirán a la Esfinge, a las tres brujas del destino cuyos hilos determinan la vida de los hombres, etc... Finalmente y como spoiler, Ulises llegará al reino de Hades y los dioses le impondrán una prueba final: si deja a sus hombres podrá regresar con su esposa a Itaca y poner fin a sus desdichas. Como buena persona que es, Ulises se niega y los dioses alaban su bondad dejándole marchar a Itaca.

Personalmente, siempre he pensado que la múltiples aventuras de Ulises merecen una buena película o serie que satisfaga a los seguidores de la mitología griega. Un buen remake de la serie de dibujos animados sería suficiente pero, tal y como se gestan los proyectos actualmente, una versión en imagen real sería muy bien recibida por los aficionados. Espero que algún iluminado pueda leer estas líneas y realizar un producto televisivo interesante.

Por cierto, como siempre me gusta mezclar la miel con la hiel, os recomiendo los libros de Dan Simmons (Ilión y Olimpo) que modernizán la Ilíada de Homero y la contextualiza en un conflicto galáctico. 

José del Río Fortich

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