LADY HALCÓN: Amor imposible en el medievo al ritmo de Alan Parsons Project. (Retro Crítica)

 


Aventuras, amor y brujería a ritmo de rock progresivo.

En 1985 llegaba a las pantallas de todo el mundo una película dirigida por Richard Donner que nos transportaba a la edad media, a una época donde malvados dirigentes eclesiasticos sometían a la población a penurias, donde un joven se las tenía que ingeniar para comer a diarios y donde dos amantes habían sido condenados a no poder encontrarse jamás. Todo ello mezclado con luchas a espadas, caballeros con honor, un malvado con sotana y el punto justo de brujería, formaba Lady Halcon


Un joven ladronzuelo llamado Phillipe Gaston, al que daba vida el entonces tremendamente popular Matthew Broderick, ese colega que todos queríamos tener, se ve inmerso en una lucha de poder entre el malvado Obispo de Aquila y el anterior caballero y capitán de la guardia, Navarre al que da vida Rutger Hauer. Todo parece una simple lucha de poder hasta que Gastón descubre el secreto de Navarre y del Halcón que le acompaña allá por donde va, en realidad son dos amantes hechizados por el obispo a no poder encontrarse nunca ya que durante la noche el caballero se convierte en un gran lobo y por la noche descubrimos que el Halcón es en realidad Isabeau Anjou, una bella noble que el obispo aspiraba para sí, y que estaba enamorada de su capitán de la guardia. Isabeau, tenia el angelical rostro de una jovencísima Michelle Pfeiffer. 



Durante las dos horas del metraje, uno de sus principales problemas, ya que la historia en algunos momentos se ve alargada sin sentido, acompañamos a estos personajes en su camino para romper la maldición en un final muy épico, con entrada a caballo en una iglesia incluida.

Lady Halcón es una película a la que los frikis le tenemos mucho cariño, eso es así, pero eso no quita para objetivamente darnos cuenta de que es un producto bastante menor de su director, rodada casi sin ganas, con un montaje lento y como hemos dicho anteriormente excesivamente alargado, a lo que unimos el error que fue meter la música de Alan Parsons, que no pegaba ni con cola con las imágenes que veíamos a pesar de  ser uno de los trabajos mas recordados del productor musical.

Y pese a todo, sigue siendo una de las películas mas vistas cuando es retransmitida en televisión y muchos de nosotros la tenemos en nuestro top de películas de los ochenta. Este cuento de hadas en ocasiones cruel  tiene esa magia ochentera que no hemos vuelto a ver en muchos años.

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