Como una careta en Regreso al futuro 2 cambió para siempre la historia del cine.


 La historia de una de las chapuzas mas grandes de la historia del cine

Probablemente todos habéis visto Regreso al Futuro, la historia en el que un adolescente tenía una extraña amistad con un señor mayor, viajaba en el tiempo y casi se tiraba a su madre... ¿A que contada así la película es cantidad de sórdida? Bueno vayamos al grano, la película rodada en 1985 tenía cuatro protagonistas principales, Christopher Loyd como el doctor Emmet Brown, Michael J. Fox como Marty McFly, Lea Thompson como Lorraine Baines y por último Crispin Glover, el actor que daba vida a George McFly en la película original.

La película fue un éxito así que Amblin decidió continuar la historia en una trilogía rodando la segunda y la tercera parte al mismo tiempo y convirtiéndola en una trilogía, pero...  había un problema,  Crispin Glover no estaba demasiado contento con el final de su personaje en la primera película. Ya que siempre afirmaba que George, por mucho éxito que tuviera jamás se convertiría en una persona que hiciera bulling. E insistió mucho, de hecho demasiado porque los productores y el guionista no acabaron demasiado contento con el actor.

Por esta razón cuando llegó el momento de rodar la segunda parte Glover pidió ver el guion y no le hizo demasiada gracia, así que decidió pedir una cantidad de dinero para participar en ambas películas bastante elevadas, hablamos de un millón de dólares. Y los productores decidieron no contar con el.



Vamos a ser claros, no fue el único caso, la novia de Marty fue sustituida por Elizabeth Shue y no pasó nada, pero los productores decidieron hacer algo muy diferente con el papel de George. Así que usaron mascaras que habían creado para las prótesis de la primera entrega e hicieron una careta con la cara que pusieron en otro actor y esto fue la gota que colmó el vaso.

Glover demandó a los productores de la película y el resultado de esa demanda cambió las leyes de la actuación en Estados Unidos y es que desde ese momento la imagen, la cara etc de un actor pertenece a ese actor y para usarse tiene que llegarse a un acuerdo. Por esta razón sin los permisos de los dueños de sus derechos de imagen, los estudios no pueden hacer personajes digitales con caras de actores famosos ya fallecidos o incluso utilizar prótesis etc...

Si simplemente hubieran elegido a otro actor para interpretar el papel de George McFly, no habría actividad criminal ni ninguna demanda. Como no eran dueños de mi rostro, ni hicieron un acuerdo financiero conmigo para usar mis rasgos faciales, lo que hicieron fue robar. Y por eso hubo una demanda y por eso hay reglas en el Screen Actors Guild que hacen que los productores nunca puedan repetir este tipo de cosas

Declaró Glover en su momento y durante muchos años las productoras no le perdonaron esta demanda al joven actor. Además todo se tapó durante muchos años. De hecho incluso Bob Gale ha negado esta historia en multitud de ocasiones diciendo que lo único que pasó es que quería dinero. El hecho es que desde esa demanda, los estatutos cambiaron para siempre.

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